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Archivos de la categoría ‘Policía de Puerto Rico’

Policías Patrullando Solos

In Patrullaje de Policías, Policía de Puerto Rico, Superintendente de la Policía on marzo 22, 2012 at 12:06 am

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Policías Municipales y Agentes de la Policía de Puerto Rico Feliz Año 2010

In Feliz Año 2010, Policía de Puerto Rico, Policías Municipales de Puerto Rico on diciembre 31, 2009 at 9:16 am

Felicidades a todos nuestros compañeros de la Policía de Puerto Rico y a todos los miembros de las diferentes Policías Municipales de toda la isla. Luego de un arduo año de sacrificios, enfrentando la misma muerte en ocasiones hoy celebramos la navidad y la entrada de un nuevo ano lleno de esperanza junto a nuestros seres querido.

Otros recordamos la ausencia de alguno de los nuestros que dieron sus vidas en el cumplimiento del deber y sus familias lloran su perdida. Por estos le pedimos al Dios poderoso que los consuele y proteja.

Ruego que el niño Jesús permanezca dentro de nuestro corazones dando las fuerzas necesarias para continuar con nuestras luchas, metas y objetivos  personales.  Sabiduría, entendimiento pedimos para enfrentar el rostro oscuro de la maldad que quiere cubrir a nuestro pueblo provocando destrucción y desolación entre nuestro hijos.

Valor para enfrentar aquello que nos atemoriza, pero que estamos dispuestos a combatir e ir a hacerle frente por el bien de nuestras familias. Entusiasmos para no desfallecer ante los tropiezos que la vida nos depare, siempre positivos aunque el viento sople fuerte contra nuestra casa.

Que esta noche donde despedimos un año y recibimos otro. Podamos despedir y recibir el año nuevo en paz y tranquilidad.  Donde el amor, la fraternidad y la unión familiar perdure hasta que termine este…

Gracias por sus vistas constantes.

Feliz Año 2010

Carolina Contra el Crimen

In Arrestados, Capitán Rubén Moyeno Cintrón, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal on diciembre 30, 2009 at 7:41 pm

La rapida acción de miembros de la policía municipal de Carolina dieron con el arresto de los individuos que en pasados días asaltaron el peaje de puente Teodoro Moscoso cargando con una cantidad indeterminada de dinero.

El Vocero/ Archivo

Hoy a eso de las 4:00 pm aproximadamente luego de cometer otro atraco en el peaje de mencionado puente los individuos son visto en el área de San Just en Carolina. La policía municipal representada por el sector metropolis, ve el vehículo Toyota RAV4 color gris, modelo 2003, y a los individuos internarse en un solar yermo detrás del residencial, Los Milton en Carolina.  El automóvil fue reportado hurtado el 26 de diciembre en Puerto Nuevo.

Comenzó una persecución a pie de los individuos donde miembros de la policía municipal logran el arresto de uno de los asaltantes, los agentes de la policía cuando viene a dar el apoyo a los municipales logran la detención de un segundo individuo al cual no se pudo vincular con los hechos.

La policía de Puerto Rico pretendían que se les entregara el otro arrestado que estaba bajo custodia de la policía municipal. El Capitan de los municipales Rubén Moyeno Cintrón impartió instrucciones para que no se entregue al arrestado, hasta tanto se reunieran los miembros de la alta jerarquía de ambos cuerpo policiales para discutir los pasos a seguir.

La policía municipal de Carolina demostrando el valor necesario para enfrentar la ola criminal a la cual estos miembros dedicados resisten para lograr una Carolina Segura y en Paz.

Felicito por su valor y arrojo a los compañero del sector metropolis.

La Policía Municipal de Carolina haciendo lo que nos toca, proteger a nuestra gente perpetuando  su seguridad y protección para ti y los tuyos. No descansaremos siempre en pie de lucha por nuestro pueblo amado Carolina.

Proyecto de la C. 2072 “Nueva Ley de la Policía Municipal”

In Policía de Puerto Rico, Policía Municipal, Proyecto 2072 "Nueva Ley de la Policía Municipal" on noviembre 29, 2009 at 10:01 am

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

16ta. Asamblea                                                                                             2da. Sesión

Legislativa                                                                                                             Ordinaria

CAMARA DE REPRESENTANTES

P. de la C. 2072

23 DE SEPTIEMBRE DE 2009

 

Presentado por los representantes y las representantes González Colón, Rodríguez Aguiló, Crespo Arroyo, Pérez Otero, Aponte Hernández, Bonilla Cortés, Bulerín Ramos, Casado Irizarry, Chico Vega, Cintrón Rodríguez, Colón Ruiz, Correa Rivera, Fernández Rodríguez, Jiménez Negrón, Jiménez Valle, León Rodríguez, López Muñoz, Márquez García, Méndez Nuñez, Navarro Suárez, Nolasco Ortiz, Peña Ramírez, Pérez Ortiz, Quiles Rodríguez, Ramírez Rivera, Ramos Peña, Ramos Rivera, Rivera Guerra, Rivera Ortega, Rivera Ramírez, Rodríguez Homs, Rodríguez Miranda, Rodríguez Traverzo, Ruiz Class, Silva Delgado, Torres Calderón y Vega Pagán

Referido a las Comisiones de Seguridad Pública; y de Asuntos Municipales

LEY

Para crear la “Nueva Ley de la Policía Municipal”, a fin de facultar al Superintendente de la Policía de Puerto Rico a coordinar y establecer en conjunto con los Municipios la creación de los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal; establecer sus funciones, facultades y deberes; disponer los requisitos y recursos mínimos para la creación de los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal mediante la aprobación de los Planes Estratégicos de Seguridad; enmendar y derogar varios artículos de la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada conocida como “Ley de la Policía de Puerto Rico de 1996”; para enmendar el Artículo 1.02 de la Ley Núm. 404 de 11 de septiembre de 2000, según enmendada, conocida como la “Ley de Armas de Puerto Rico”; para enmendar los Artículos 2.001 y 2.004 de la Ley Núm. 81 de 30 de agosto de 1991, según  enmendada, conocida como “Ley de Municipios Autónomos del Estado Libre  Asociado de Puerto Rico de 1991”; para enmendar la Sección 1023 de la Ley Núm. 120 de 31 de octubre de 1994, según enmendada, conocida como el “Código de Rentas Internas”; para derogar la Ley Núm. 19 de 12 de mayo de 1977, según enmendada, conocida como la “Ley de la Policía Municipal”; y para otros fines.

EXPOSICION DE MOTIVOS

Esta Ley responde a un reclamo de la sociedad, que busca menos discursos y más resultados que redunden en una mejor calidad de vida.  Es un hecho incontrovertible que los Alcaldes de los Municipios son quienes representan el poder público más cercano a los ciudadanos y quienes mejor conocen los problemas de sus respectivas comunidades. Múltiples Alcaldes han demostrado, a través del desempeño loable de sus Policías Municipales, que están capacitados para liderar y desarrollar planes de seguridad encaminados a prevenir y combatir la delincuencia dentro de sus Municipios.

Para atender la complejidad y diversidad de situaciones relacionadas al campo de seguridad pública en nuestro país, tanto a nivel estatal como local, entiéndase municipal, es imperativo establecer un nuevo sistema de seguridad y cuerpos policíacos, enfocados y capacitados para atender las necesidades específicas de la ciudadanía. El Gobierno de Puerto Rico, en su compromiso de brindarle a la ciudadanía un servicio de seguridad próximo, accesible, responsable y efectivo, entiende necesario establecer como fase inicial en su programa de golpe al crimen la creación de los Nuevos Cuerpos de la Policía Municipal.

La creación de los Cuerpos de la Policía Municipal marcará un nuevo hito en la historia de la autonomía de los Municipios y representa un aporte concreto del Gobierno en la búsqueda de soluciones para prevenir la incidencia delictiva en el país; garantizar, mantener y restablecer el orden y la paz pública; salvaguardar la vida, integridad y seguridad de las personas; proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos; velar por el respeto y preservación de los bienes propiedad del Estado y de los particulares.

Tener un Cuerpo de Policía Municipal, con poderes similares a la Policía Estatal, significará poder desarrollar políticas de seguridad teniendo un cuerpo policial idóneo para llevarlas a cabo, rompiendo con el esquema tradicional para pasar a un modelo de una policía más eficiente que se sienta identificada con la comunidad a la cual sirve.  De igual forma, se busca lograr que los ciudadanos se sientan identificados con los policías municipales que les sirven, para de esta forma reanudar en los ciudadanos el interés de cumplir con su deber de brindarle el apoyo necesario a la Policía para el cumplimento de sus funciones, reestableciendo así el principio básico de la actuación ciudadana.

Los nuevos cuerpos de la Policía Municipal, estarán orientados hacia una cultura que contemple la seguridad pública como un servicio próximo y accesible al ciudadano; que además de combatir la criminalidad,  desarrollen estrategias de educación, prevención y seguridad, según las necesidades específicas de la ciudadanía por municipio.  Se pretende pues, reforzar la visión y la puesta en práctica de los policías comunitarios.

Los Cuerpos de la Policía Municipal que se creen al amparo de esta Ley,  ostentarán la autonomía necesaria para crear sus propias estructuras operacionales y planes anticrimen, según lo requieran y demanden las necesidades de los territorios a los cuales sirvan. Para cumplir con este objetivo es imperativo facultar al Superintendente de la Policía de Puerto Rico, con el poder estatutario necesario para delegar en los municipios por conducto de sus Alcaldes, varias facultades que hasta el presente eran de la exclusividad de la Policía de Puerto Rico. Las potestades en el ámbito de seguridad pública serán integrados, con funciones específicas ya bien para la Policía Municipal, como para la Policía de Puerto Rico, pare n un frente común salvaguardar la vida y la propiedad del pueblo puertorriqueño.

Por otra parte, es necesario enmendar la Ley de la Policía de Puerto Rico de 1996, a fin de otorgarle al Superintendente de la Policía de Puerto Rico, la autoridad estatutaria para certificar y aprobar la creación de los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal e implementar los mecanismos de medición y fiscalización a todos los niveles  con el objetivo de garantizar la efectividad y eficiencia del servicio delegado.

A los fines antes expuestos se hace necesario aprobar la “Nueva Ley de la Policía Municipal” con el propósito de facultar al Superintendente de la Policía de Puerto Rico,  a establecer en conjunto con los Alcaldes, la transferencia de varios de los poderes y facultades de la Policía Estatal a los Municipios,  otorgarles a los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal, la misma autoridad y facultad de la Policía Estatal con las excepciones que se indican en esta Ley; determinar el procedimiento a seguir y para establecer los requisitos y recursos mínimos para la creación de los nuevos Cuerpos.

En fin, que al equiparar a los miembros de la Policía Municipal con los mismos poderes que los miembros de la Policía de Puerto Rico, con una serie de salvaguardas establecidas en virtud de esta Ley, reforzaremos los servicios de seguridad de una manera más integrada y por lo tanto eficaz, al pueblo de Puerto Rico.

Mediante esta Ley, nos encaminamos a nuestro firme propósito de acercar los agentes del orden público a la comunidad, para responder de una manera de la Policía Municipal, y su certificación por parte del Superintendente; delegarle a los propios Municipios a que mediante Reglamento establezcan las obligaciones, responsabilidades, facultades y conducta de los miembros de la Policía Municipal, siendo ello ratificado por el Superintendente, entre otros asuntos.

A su vez, en aras de que el ámbito de seguridad pública de Puerto Rico esté atemperado a los esfuerzos de colaboración de manera integrada, se le faculta a los Municipios, a que dos o más de los mismos se unan para formar un Consorcio, con el fin de establecer una Policía Municipal, al amparo de las máximas de la Ley de Municipios Autónomos, y de esta legislación.

DECRETASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:


Artículo 1.-Título

Esta ley se denominará “Nueva Ley de la Policía Municipal.”

Artículo 2.-Política Pública

Será la política pública del Gobierno de Puerto Rico brindar servicios de seguridad y protección pública, a fin de proteger la integridad física y los derechos de sus habitantes; la paz y el orden público.  Por tanto las fuerzas policiales del Estado y sus Municipios deberán estar capacitadas y enfocadas para atender las necesidades específicas de la ciudadanía a nivel estatal como municipal, con el propósito de combatir la criminalidad, desarrollar estrategias de educación, prevención y seguridad, según las necesidades específicas de la ciudadanía del municipio al que sirven.

Artículo 3.-Definiciones:

Los siguientes términos o términos, tendrán los significados que se indican a continuación, excepto donde el contexto claramente indique otra cosa, y las palabras usadas en singular incluirán el plural y viceversa:

(a) ‘Agencia’ –Significa cualquier junta, cuerpo, tribunal examinador, corporación pública, comisión, oficina independiente, división, administración, negociado, departamento, autoridad, funcionario, persona, entidad o cualquier instrumentalidad del Estado Libre Asociado de Puerto Rico u organismo administrativo autorizado por ley a llevar a cabo funciones de reglamentar, investigar, o que pueda emitir una decisión, o con facultades para expedir licencias, certificados, permisos, concesiones, acreditaciones, privilegios, franquicias, acusar o adjudicar.

(b) ‘Asamblea Legislativa’ – La Asamblea Legislativa del Gobierno de Puerto Rico.

(c)  ‘Alcalde’ – los alcaldes de los municipios de Puerto Rico.

(d) ‘Cuerpo’- Significa el Cuerpo de la Policía Municipal cuyo establecimiento se autoriza en virtud de esta Ley.

(e) ‘Comisionado’ – Jefe de la Policía Municipal.

(f) ‘Consorcio”- Organismo intermunicipal creado en virtud en la Ley Núm.  81 de 30 de agosto de 1991, según enmendada, conocida como la “Ley de Municipios Autónomos de Puerto Rico.” En esta Ley, se podrá adoptar el mismo para que entre dos o más municipios formen una Policía Municipal, tendrá los poderes y facultades establecidos en esta Ley.

(g) ‘Gobernador’ – el Gobernador de Puerto Rico.

(h) ‘Gobierno de Puerto Rico’ – el Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

(i) ‘Estado’ – el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

(j) ‘Miembro o miembros de la Policía Municipal’ – personal que directamente desempeña las tareas encaminadas a mantener el orden y proteger la vida y propiedad de los ciudadanos y del municipio, así como aquellas otras asignadas al cuerpo en virtud de esta ley.

(k) ‘Miembro o miembros de la Policía Estatal’- miembros de la Policía de Puerto Rico, según definido en el Artículo dos (2) de la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada, conocida como la Ley de la Policía de Puerto Rico.

(l) Legislatura Municipal- Se refiere a la Legislatura de los Municipios de Puerto Rico.

(m) Municipio- Se refiere a los Municipios, creados en virtud de la Ley Núm.  81 de 30 de agosto de 1991, según enmendada, conocida como la “Ley de Municipios Autónomos de Puerto Rico.”

(n) ‘Oficial u oficiales’ – los inspectores, capitanes, tenientes y los sargentos.

(o) ‘Planes Estratégicos de Seguridad’ – petición presentada por el Municipio al Superintendente para su correspondiente aprobación o denegatoria, a fin de cumplir con los propósitos de esta Ley.

(p) ‘Policía Estatal’ – Policía de Puerto Rico, según definida por la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada, conocida como la “Ley de la Policía de Puerto Rico de 1996”.

(q) ‘Policía Municipal’-  policía certificada por el Superintendente de la Policía, después de haber recibido el adiestramiento básico.  Sus funciones están descritas en esta Ley.

(r) ‘Seguridad Estatal’ –los servicios de seguridad pública que trascienden más de un municipio.

(s) ‘Superintendente’- significa el Superintendente de la Policía de Puerto Rico.

Artículo 4.-Creación del Cuerpo de la Policía Municipal

Se crea el Cuerpo de la Policía Municipal, el cual tendrá la obligación de proteger a las personas y la propiedad, mantener el orden público, observar y procurar la más absoluta protección de los derechos civiles del ciudadano, prevenir, descubrir, investigar y perseguir el delito y compeler la obediencia a las leyes estatales, las ordenanzas y reglamentos promulgados por los municipios correspondientes.  La Policía Municipal se creará mediante la adopción de la misma mediante un solo Municipio, o mediante consorcio, según se establece en este Artículo.  Será obligatorio que cada Municipio tenga una Policía  Municipal, puesto que el presupuesto de la Policía Estatal será utilizado en parte, para distribuirlo a los municipios, para que los mismos  cada uno aparte, o por formando parte de un Consorcio, ofrezca a sus habitantes los servicios de seguridad establecidos en esta Ley.  Esto, siempre y cuando cumplan con los requisitos cobijados en la misma.

En el caso que la adopción de la Policía Municipal sea mediante consorcio, se faculta a los Municipios, para que dos (2) o más de estos se unan en un consorcio para adoptar una Policía Municipal.  El Consorcio creado en virtud de esta Ley para formar la Policía Municipal deberá elegir un Presidente del Consorcio, por unanimidad, entre los Alcaldes que conformen el mismo.

Para la creación de un Consorcio para propósitos de esta Ley, éste se conformará, sujeto a los requisitos establecidos en el inciso (p) del Artículo 2.001 de la Ley Núm. 81 de 30 de agosto de 1991, según  enmendada, conocida como la “Ley de Municipios Autónomos del Estado Libre  Asociado de Puerto Rico de 1991.”

Artículo 5.-Organización de Consorcios para Brindar Servicios de Seguridad Pública

Los Municipios que consideren conveniente aunar sus diversos recursos, para planificar y desarrollar actividades o servicios conjuntos para proveer la seguridad pública en el contexto de esta Ley, podrán, mediante acuerdo y una coordinación con el Superintendente de la Policía de Puerto Rico, unirse para formar un Consorcio que sea responsable de desarrollar e implantar un Plan Estratégico de Seguridad común para los municipios que lo integren.  En tal caso, los municipios integrantes del Consorcio quedan eximidos de desarrollar planes individuales de seguridad.

El Acuerdo que establezca el Consorcio deberá contener la fecha de vigencia y las responsabilidades financieras y de todo tipo para cada Municipio. Los Municipios que formen parte del Acuerdo no podrán retirarse del mismo durante el término de vigencia.  Una vez constituido, el Consorcio someterá en un término de treinta (30) días el Plan Estratégico de Seguridad al Superintendente. Una Junta integrada por los Alcaldes que conforman el Consorcio aprobará un reglamento para su funcionamiento interno y determinará la dirección ejecutiva utilizando como criterios la cantidad de ciudadanos a quien sirve, la organización administrativa y capacidad financiera, y la experiencia gerencial en el campo de seguridad pública.

De este modo, la Policía Municipal creada en virtud de esta Ley, se puede conformar de cualesquiera de los siguientes modos:

(a)  Por un solo municipio, sujeto a los requisitos establecidos en esta Ley;

(b)   Mediante un Consorcio, que sólo podrá tener una sola Policía Municipal, que tendrá jurisdicción en aquellos municipios que conformen el mismo, mediante la creación de un acuerdo intermunicipal a tales efectos.  Deberá su vez, cumplir no sólo con los requisitos cobijados en la Ley de Municipios Autónomos, sino también con los dispuestos en esta Ley, para la adopción de una Policía Municipal.

Artículo 6.-Facultades del Superintendente de la Policía en cuanto a la Policía Municipal

Se faculta al Superintendente a coordinar y establecer en conjunto con los Municipios la creación de la Policía Municipal y a establecer los requisitos de reclutamiento, de conducta, de ascensos, de uniforme y del uso de armas de fuego, teniendo que los municipios que basar su reglamentación sobre tales asuntos,  en la existente en la Policía de Puerto Rico.  Además, el Superintendente tendrá la facultad de fiscalizar la ejecutoria de dichas Policías Municipales, ya bien en Municipios como en Consorcios.

La administración de los recursos humanos el Cuerpo de la Policía Municipal se regirá por lo dispuesto en esta Ley y la reglamentación que en virtud de la misma se adopte.

Artículo 7.-Facultades de la Policía Municipal

Los miembros de la Policía Municipal se considerarán funcionarios del orden público en Puerto Rico.  Estos ejercerán los mismos poderes y ostentarán las mismas facultades que los miembros de la Policía de Puerto Rico, circunscritos a los límites territoriales del municipio al que correspondan, o de los municipios que conformen el Consorcio, según sea el caso, o aún fuera de éstos cuando sea necesario para culminar una intervención iniciada en el municipio de su jurisdicción.  Además, estarán sujetos a las mismas disposiciones sustantivas y procesales que los miembros de la Policía de Puerto Rico, a tenor con las Reglas de Procedimiento Criminal.

Artículo 8.-Jurisdicción de la Policía de Puerto Rico

Se dispone que la Policía de Puerto Rico retenga bajo su jurisdicción las siguientes unidades especializadas:

(a)Cuerpo de Investigaciones Criminales

(a)            Crimen Organizado

(b)           Drogas, Control Vicios  y Armas Ilegales

(c)            Agentes Encubiertos

(d)           Vehículos Hurtados

(e)            Explosivos y Seguridad Pública

(f)            Seguridad y Protección

(g)            Recopilación, Análisis y Diseminación de Información Criminal

(h)           Investigación y patrullaje en carreteras estatales y municipales

(i)             Operaciones Tácticas

(j)             Jurisdicción exclusiva en accidentes de tránsito fatales o donde la víctima sufra grave daño corporal, tanto en carreteras estatales como municipales.

(k)           Administración de Polígono, Adiestramiento y Calificación de Tiro

(l)             Expedición de Certificados de Antecedentes Penales; y licencias y permisos de seguridad privada, detectives privados  y de armas de fuego.

(m)          Operaciones Conjuntas (Task Forces)

(n)           Investigaciones de Robo y Fraude a Bancos e Instituciones Financieras

(o)           Administración del Procedimiento de la Alerta Amber

(p)           Violencia Doméstica y Hostigamiento Sexual

(q)           Unidades Montada y Canina. Concurrente con las Policías Municipales.

(r)            Fuerzas Unidas de Rápida Acción y todas las unidades que la componen.

(s)            Delitos sexuales

(t)            Asuntos Juveniles

(u)           Arrestos y Extradiciones

(v)           Crímenes Cibernéticos

Artículo 9.-Jurisdicción de la Policía Municipal:

(a)           Investigación de querellas

(b)           Investigación de accidentes de tránsito

(c)            Patrullaje preventivo

(d)           Seguridad escolar

(e)           Multas administrativas por violentar Códigos de Orden Público, Ordenanzas y/o la Ley Núm. 22 de 7 de enero de 2000, según enmendada, conocida como “Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico.”

(f)            Jurisdicción concurrente con la Policía Estatal en materia relacionada al tránsito, en cuanto a las funciones específicas de carreteras estatales y municipales.

(g)           Realizar investigaciones criminales en los delitos de violencia doméstica, conforme a la Ley Núm. 54 de 15 de agosto de 1989, según enmendada, en coordinación con las unidades especializadas de violencia doméstica de la Policía de Puerto Rico.

(h)            Escalamiento

(i)             Agresión

(j)              Apropiación ilegal y los delitos menos graves, conforme al Código Penal de Puerto Rico.

(k)           Establecer los siguientes Programas Comunitarios:

  1. Liga Atlética Policíaca
  2. Calidad de Vida Escolar
  3. De Vuelta a la Vida
  4. Los Patrulleritos
    1. Orientaciones a las escuelas sobre la Ley de Tránsito, en contra del uso de armas, drogas, entre otras
  5. Tu Amigo, el Policía
  6. Programa DARE
  7. Comunidad
  8. Consejos Comunitarios de Seguridad

Artículo 10.-Requisitos para la Aprobación de los Planes Estratégicos de Seguridad

Todo Municipio o Consorcio interesado en crear un Cuerpo de Policía Municipal  al amparo de esta Ley deberá:

(a)  Someter un Plan Estratégico de Seguridad al Superintendente, en el cual expondrá toda la información que sustente su solicitud y que demuestre lo siguiente:

1) Análisis de la situación de seguridad en el municipio o en los municipios que conforman el consorcio, según sea el caso.

2) Razones de interés público que sirven de base a la petición y el beneficio general que recibirán los habitantes de dicho municipio o de los municipios que conforman el consorcio.

3) Capacidad del municipio o  consorcio para implementar las facultades delegadas en virtud de esta Ley, con una descripción de recursos tanto humanos, económicos como de infraestructura.

4) Estrategias y proyectos que serán implementadas a corto, mediano y largo plazo para atender las necesidades y situaciones particulares de seguridad que se indican en el Plan de Estratégico de Seguridad.

5) Personal, fondos económicos y equipo necesario para llevar a cabo dichos planes; y

6) que el ejercicio de los servicios de seguridad no afectará ni interrumpirá las funciones, gestiones, programas, servicios y operaciones de carácter o naturaleza municipal.

El Superintendente tendrá noventa (90) días, contados a partir del recibo del Plan Estratégico, para analizar, aprobar o denegar el mismo.  Si el Superintendente decide no aprobar dicho Plan, debe establecer las razones específicas para tal denegatoria.  Estableciéndose, que remitirá al Municipio o Consorcio que se trate, la notificación de dicha denegatoria.  El Municipio o el Consorcio tendrá treinta (30) días, contados a partir del recibo de la denegatoria, para someter el Plan Estratégico con las recomendaciones que le haga el Superintendente.  El Superintendente tendrá veinte (20) días para reevaluar el Plan Estratégico y aceptar o denegar el mismo.

Artículo 11.-Fase Inicial de la Creación de los Cuerpos de la Policía Municipal

El Superintendente supervisará la fase inicial de la creación de los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal.   En el cumplimiento de esta encomienda se faculta al  Superintendente para:

(a) Aprobar y promulgar reglamentación mediante la cual se especificará los aspectos y requisitos mínimos que los Planes Estratégicos de Seguridad deberán cobijar.

(b) Evaluar que los Programas Estratégicos de Seguridad cumplan con los parámetros y requisitos mínimos establecidos en esta Ley.

(c) Coordinar con aquellos municipios o consorcios que cumplan con los requisitos de esta Ley, la creación de los Cuerpos de la Policías Municipal.

Se le concede al Superintendente un término de sesenta (60) días, contados a partir de la vigencia de esta Ley, para aprobar los reglamentos que sean necesarios para cumplir con las disposiciones de este Artículo.

Artículo 12.-Certificación del Cuerpo de la Policía Municipal

El Superintendente aprobará el Plan Estratégico de Seguridad mediante certificación que dispondrá lo siguiente:

(a) Las facultades y responsabilidades específicas a comisionarse al municipio o consorcio, delimitando de forma precisa su alcance y el ámbito de jurisdicción.

(b) La administración, operación, mecanismos, fuentes de financiamiento y los fondos que proveerá la Policía Estatal al Municipio o  al Consorcio, así como las restricciones y normas a que estarán sujetos dichos fondos y los dineros que aportará el Municipio o el Consorcio.

(c) La evaluación, fiscalización, intervenciones y auditorias que efectuará la Policía Estatal para determinar el nivel de cumplimiento del Municipio o del Consorcio con la política pública, el Plan Estratégico de Seguridad  y el beneficio o utilidad pública logrado.

Artículo 13.-Certificación de los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal

Se faculta al Superintendente a emitir la certificación correspondiente a los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal que cumplan o hayan cumplido con los requisitos de adiestramiento que se les ofrece a los miembros de la Policía de Puerto Rico, ya sea mediante la convalidación de todos los adiestramientos o cursos que equiparen con estos requisitos. Entendiéndose que la certificación que emitirá el Superintendente, no implicará responsabilidad para el Gobierno de Puerto Rico, así como tampoco para el Superintendente de la Policía de Puerto Rico,  por actos u omisiones cometidos por un miembro del Cuerpo de la Policía Municipal. El Superintendente no acogerá solicitud alguna de certificación de aquellos Municipios o consorcios conformados por municipios que no estén integrados a las disposiciones de la Ley Núm. 144 de 22 de diciembre de 1994, según enmendada, conocida como “Ley para la Atención Rápida a Llamadas de Emergencias 9-1-1 de Seguridad Pública” o “Ley de Llamadas 9-1-1″.

Artículo 14.-Adiestramiento

Previo al cumplimiento de los poderes y responsabilidades cobijadas en esta Ley,  los miembros de la Policía Municipal tendrán que haber completado los cursos básicos del adiestramiento que ofrece  la Academia de la Policía de Puerto Rico. Una vez completado el adiestramiento, el Superintendente de la Policía certificará dichos miembros como Policías Municipales.

Será responsabilidad de la Policía de Puerto Rico cubrir todos los gastos relacionados con el adiestramiento inicial para certificar a los policías municipales y para capacitar los mismos cuando sea necesario para equipararlos con los adiestramientos de los miembros de la Policía de Puerto Rico, conforme a la disponibilidad de fondos asignados en el Presupuesto General de la Policía de Puerto Rico.  Será responsabilidad del Municipio o del Consorcio sufragar todos los gastos de los adiestramientos subsiguientes.

Artículo 15.-Procedimiento para la Adopción de Reglamentos

El Municipio o el Consorcio queda facultado para determinar por reglamento, la organización y administración del Cuerpo de la Policía Municipal, las obligaciones, responsabilidades y conducta de sus miembros, en cumplimiento con las disposiciones de esta Ley y cualquier otro asunto necesario para su funcionamiento.

Disponiéndose, que concerniente a los tópicos de reclutamiento, conducta, ascensos, uso de uniforme y armas, se regirán por los requisitos establecidos en los Reglamentos existentes en la Policía de Puerto Rico.  Estableciéndose, que en cuanto a la investigación y tramitación de querellas administrativas, las mismas recaerán en la Policía Municipal.   La reglamentación que sea adoptada por parte del Municipio debe ser ratificada por la Legislatura Municipal.  En el caso de los Consorcios, se remitirá la misma a la Legislatura Municipal de los municipios que conformen los mismos, para que ratifique el reglamento que se trate.

Toda vez ratificado el Reglamento por la Legislatura Municipal o Legislaturas Municipales, en caso de los Consorcios, éste será remitido al Superintendente de la Policía de Puerto Rico, quien aprobará o no el reglamento en un término no mayor de sesenta (60) días, contados a partir del recibo del mismo. Cuando el reglamento no sea ratificado por el Superintendente, éste tendrá que exponer las razones y acciones correctivas para que el mismo pueda ser ratificado. El Municipio o el  Consorcio tendrá un término no mayor de treinta (30) días para incorporarle enmiendas al reglamento, remitirlo a la Legislatura Municipal, o a las Legislaturas Municipales en casos de Consorcios, para su ratificación y someterlo al Superintendente para su aprobación final. Disponiéndose, que hasta tanto dicho reglamento no sea aprobado por el Superintendente, no podrá entrar en vigor el Cuerpo denominado como Policía Municipal. El Municipio o el Consorcio queda autorizado para incorporarle enmiendas al reglamento siguiendo las mismas normas y procedimientos anteriormente establecidos para la aprobación del mismo. El Superintendente notificará al Municipio o al Consorcio aquellos cambios que deben deban ser incorporados al Reglamento de la Policía Municipal, para conformarlos con los cambios realizados mediante la correspondiente reglamentación, con respecto a los procedimientos que estén autorizados a realizar los Policías. El Municipio o Consorcio tendrá treinta (30) días para incorporar los cambios correspondientes, someterlos a la Legislatura Municipal, para su consecuente aprobación, y remitirlo al Superintendente para su aprobación final, dentro de los términos establecidos en los párrafos anteriores.

Artículo 16.-Estructura Jerárquica de la Policía Municipal

La autoridad superior en cuanto a la dirección de la Policía Municipal recaerá en el Alcalde o en el Presidente de la Junta del Consorcio, en aquellos casos que exista un Consorcio. Disponiéndose, que la dirección inmediata y la supervisión del Cuerpo estarán a cargo de un Jefe de la Policía Municipal que será nombrado por el Alcalde, con el consejo y consentimiento de la Legislatura Municipal.  En casos que exista un Consorcio, el mismo se elegirá por unanimidad por los Alcaldes de los municipios que conforman el consorcio, teniendo que ser ratificado a su vez por los municipios que incorporan el mismo. Este a su vez, deberá ser ratificado por el Superintendente de la Policía de Puerto Rico.

El Jefe de la Policía Municipal será el jefe ejecutivo de la Policía Municipal y responderá al Municipio o al Consorcio, según sea el caso.

El Jefe de la Policía Municipal desempeñará su cargo a discreción del Alcalde o del Consorcio, y recibirá la remuneración que se fije mediante ordenanza. El Jefe de la Policía Municipal deberá ser una persona que posea el grado de bachiller otorgado por un colegio o universidad certificada o acreditada por el Consejo de Educación Superior de Puerto Rico, o en la alternativa que posea experiencia mínima de diez (10) años en asuntos relacionados con seguridad pública y que haya completado un curso de entrenamiento para oficiales en una academia de policía y/o militar, reconocida en Puerto Rico o en Estados Unidos.  El Jefe de la Policía Municipal ostentará el rango de Comandante, mientras se desempeñen en dicho cargo, y como distintivo en su uniforme utilizará dos (2) estrellas.

Cuando ocurriere una vacante en el cargo de Jefe de la Policía Municipal producida por muerte, renuncia, destitución o incapacidad total y permanente, o cuando el Jefe de la Policía Municipal  se hallare disfrutando de licencia por enfermedad, vacaciones o de cualquier otra naturaleza, o cuando por cualquier otra razón el mismo no pudiera desempeñar sus funciones, será sustituido por el oficial designado por el Municipio o por el Consorcio, quien ejercerá como Jefe Interino de la Policía Municipal otorgándole todas las funciones, obligaciones y responsabilidades inherentes al cargo del Jefe de la Policía Municipal, y continuará desempeñándose como tal hasta que se reintegre el Jefe de la Policía Municipal o hasta que el Municipio o el Consorcio, cubra la vacante y tome posesión el nuevo incumbente. El Jefe de la Policía Municipal Interino deberá satisfacer los requisitos establecidos para el cargo de Jefe de la Policía Municipal.

Con respecto a aquellos candidatos que no sean admitidos a la Policía Estatal por no haber aprobado los requisitos de este Cuerpo, no podrán solicitar ingreso al Cuerpo de la Policía Municipal, hasta tanto haya transcurrido el término de dos (2) años, contados a partir de la notificación de la denegatoria.

Artículo 17.-Clasificaciones de rangos

Los rangos de los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal serán los siguientes:

(a)           Comandante- El mismo podrá ser ejercido única y exclusivamente por el Jefe de la Policía Municipal, mientras se desempeñe como tal.  Cuando cese en dicho cargo, ocupará el rango que ostentaba anteriormente.

(b)           Inspector

(c)            Capitán

(d)           Teniente

(e)           Sargento

(f)            Policía Municipal

(g)           Cadete

Disponiéndose, que los miembros de la Policía de Puerto Rico que ostenten hasta el rango de Inspector y pasen a formar parte de la Policía Municipal, se les reconocerá el mismo. En cuanto a los rangos de Comandante, Teniente Coronel y Coronel, los mismos no se honrarán en una transacción realizada de la Policía de Puerto Rico a la Policía Municipal, convalidándose los mismos al rango de Inspector.

Artículo 18.-Coordinación con la Policía Estatal

Será jurisdicción primaria de la Policía Estatal aquellos asuntos que conciernan a la seguridad estatal o que superen las circunscripciones de más de un municipio, esto último a menos que se trate de la Policía Municipal creada en virtud de un Consorcio.  En estos casos, el Superintendente coordinará con los Jefes de las Policías Municipales correspondientes el curso de acción a seguir. Disponiéndose a su vez, que el Superintendente de la Policía de Puerto Rico podrá asumir jurisdicción primaria y/o exclusiva en aquellas circunstancias que estime pertinentes, bajo los poderes conferidos en la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada, conocida como la “Ley de la Policía de Puerto Rico.”

Artículo 19.-Representación legal

Cuando un miembro del Cuerpo de Policía Municipal fuere demandado en una acción civil que tenga su origen y surjan de actuaciones mientras cumpla con su deber o de un incidente que se origine en su capacidad oficial y dentro del marco de sus funciones, el Jefe de la Policía Municipal solicitará y el Municipio o Consorcio asignará un abogado para que le asista durante el proceso o lo represente en la acción, o en la alternativa, el miembro del Cuerpo de Policía Municipal, a expensas suyas, podrá gestionar representación legal.

Artículo 20.-Uniforme oficial

Mediante reglamento que será ratificado por el Superintendente de la Policía, siguiendo el procedimiento establecido en esta Ley, se establecerá la vestimenta que habrá de constituir el uniforme oficial del Cuerpo de la Policía Municipal y el equipo destinado al mismo. El color del uniforme y la insignia serán diferentes a aquellos autorizados para la Policía Estatal. Todas las prendas y el equipo que constituyan el uniforme oficial, serán suministradas por el Municipio o por el Consorcio correspondiente, libre de costo para los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal.

Por uniforme se entenderá la tela para la chaqueta, camisa, pantalón, botas o zapatos, gorra, capa, insignias y colores correspondientes que vienen obligados a utilizar los miembros del Cuerpo de conformidad con el reglamento que a esos fines apruebe el Municipio o el Consorcio, con la debida ratificación de las Legislaturas de los municipios que conforman los mismos, y que sea ratificado por el Superintendente de la Policía de Puerto Rico. Disponiéndose, que se considerarán parte integrante del uniforme de los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal un distintivo en tela o placa con el número de identificación del agente y el distintivo o placa, que sea visible su apellido y que vendrán obligados a mostrar prominentemente y en forma claramente visible dichos distintivos o placas en todo momento mientras se encuentren uniformados, irrespectivamente de la vestimenta que constituya el uniforme o el equipo utilizado por el agente.

No constituirá eximente o motivo para incumplir el requisito antes dispuesto,  que el uniforme o equipo utilizado dificulte la exhibición del distintivo o placa con el apellido o el número de identificación, viniendo obligado el Municipio o el Consorcio a asumir las providencias necesarias para asegurar que el uniforme y el equipo aprobados para uso de los agentes cumplan con el requisito establecido en esta disposición de ley.

Ningún Cuerpo de Policía Municipal, así como sus miembros, podrán utilizar insignia o distintivo que lo acredite como Policía Municipal, sin haber sido debidamente certificado como tal por el Superintendente de la Policía. Además, queda prohibido el uso del uniforme o de cualquier combinación de las prendas de vestir que sean parte del mismo por cualquier persona que no sea miembro de la Policía Municipal. Toda violación a lo anteriormente dispuesto será considerada delito menos grave. Se considerará delito grave cuando estas prendas sean utilizadas en la Comisión de un delito contra la vida y/o la propiedad.

Artículo 21.-Portación de armas

Todo miembro del Cuerpo de Policía Municipal que haya aprobado el entrenamiento en el uso y manejo de armas de fuego que ofrece la Academia de la Policía de Puerto Rico, podrá tener, poseer, portar, transportar y conducir, como armas de reglamento aquella que le asigne el Comisionado. Esta determinación se hará en todo caso previa autorización del Superintendente de la Policía Estatal.

La autorización que expida el Superintendente de la Policía de Puerto Rico para la portación del arma de reglamento para los miembros de la Policía Municipal, contendrá una alusión expresa a que el arma podrá portarse en cualquier lugar dentro de los límites jurisdiccionales del Gobierno de Puerto Rico.

Artículo 22.-Conducta, actividades prohibidas y penalidades

En atención a la naturaleza especial de los servicios que habrán de prestar los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal, se establece como norma invariable del Gobierno de Puerto Rico y se hacen formar parte de esta Ley las siguientes disposiciones:

(a) Los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal, en el ejercicio de su derecho al sufragio, no deberán demostrar ni ostentar preferencia por ningún partido político o candidato ni podrán hacer propaganda ni ninguna gestión a favor o en contra de tales partidos o candidatos mientras se encuentren en el ejercicio de sus funciones.  Así tampoco, podrán aspirar a una posición electiva político-partidista en el Gobierno de Puerto Rico, a menos que renuncien a sus puestos.

(b) Los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal no podrán formar uniones obreras ni afiliarse a organizaciones que tengan el carácter de unión obrera, ni tendrán derecho a huelga ni a establecer piquetes. Esta prohibición no tiene el alcance de proscribir la afiliación de los miembros del Cuerpo de Policía Municipal en organizaciones propias de su profesión para cualquier fin lícito en armonía con lo dispuesto en las leyes.

(c) Se prohíbe toda gestión de parte de miembros del Cuerpo de la Policía Municipal para que, mediante el uso o empleo de influencias indebidas, se les concedan traslados, ascensos o cualquier otro beneficio personal para lo cual haya normas establecidas mediante reglamento o ley.

(d) El reglamento que a estos fines apruebe el Municipio o el Consorcio, siguiendo con el procedimiento establecido en esta Ley, deberá contener que toda falta por violación a los incisos (a), (b) y (c) anteriores, será considerada de naturaleza grave.

Artículo 23.-Estado de emergencia

En aquellos casos en que el Gobernador mediante Orden Ejecutiva certifique  un estado de emergencia debido al impacto de fenómenos naturales (huracán, tormenta, inundación, terremoto, incendio y otras causas de fuerza mayor), o en cumplimiento con la responsabilidad del Estado de proteger y velar por la seguridad y el orden público, el Superintendente ordenará la activación de la Policía Municipal como parte de la Policía Estatal, requiriéndose que copia de dicha Orden Ejecutiva sea remitida al Municipio y a la  Legislatura Municipal de los municipios afectados en un plazo no mayor de veinticuatro (24) horas. Esta activación incluirá tanto al personal como los recursos del Cuerpo de la Policía Municipal.

La autoridad suprema en cuanto a la dirección de la Policía Estatal, y de la Policía Municipal, cuando sea activado como un sólo Cuerpo, recaerá en el Gobernador de Puerto Rico.

Artículo 24.-Manifestaciones obrero- patronales

En casos de manifestaciones o conflictos obrero-patronales, el Superintendente tendrá la facultad de activar a la Policía Municipal.

Artículo 25.-Ayuda económica

El Municipio o el Consorcio tendrá facultad para aceptar ayuda económica de cualquier naturaleza, incluyendo donaciones, ya sea en metálico, servicios técnicos o equipo que provenga de instituciones con fines no pecuniarios, del Gobierno de los Estados Unidos de América, del Gobierno de Puerto Rico o de cualquier instrumentalidad, agencia o subdivisión política de dichos gobiernos, con el propósito de lograr la consecución de los fines de esta Ley.

A su vez, se faculta al Municipio o al Consorcio a recibir donaciones por parte de ciudadanos, siempre y cuando los mismos no sean contratistas o suplidores de los municipio que configuren el mismo, según sea el caso.  Estos podrán ser beneficiarios de una deducción contributiva que se establece en el Artículo 29 de esta Ley.

Artículo 26.-Empleados desempeñando funciones de Policías Municipales y Reclutamiento de Policías Municipales

Los Policías Municipales que se desempeñen como tales al aprobarse esta Ley, seguirán siendo serán considerados como Policías Municipales.  Los que ingresen con posterioridad a la puesta en vigor de la misma, ostentarán todos los poderes y derechos que otorga esta Ley, siempre y cuando hubiesen sido previamente certificados por el Superintendente acorde con las disposiciones de esta Ley. A partir de la puesta en vigor de esta Ley, los Municipios que  o los Consorcios que adopten una Policía Municipal, reclutarán los nuevos Policías Municipales mediante convocatorias.

Artículo 27.-Salario de los miembros de la Policía Municipal

El salario básico de los miembros de la Policía Municipal no será inferior al salario básico que devenga los miembros de la Policía de Puerto Rico, al momento de la aprobación de esta Ley.

Artículo 28.-Investigaciones sobre mal uso de poder

La Policía de Puerto Rico investigará aquellos casos en que se impute mal uso o abuso de la autoridad a un miembro del Cuerpo de la Policía Municipal.

Artículo 29.-Se enmienda la Sección 1023 de la Ley Núm. 120 de 31 de octubre de 1994, según enmendada, para que lea como sigue:

“Sección 1023.-Deducciones al Ingreso Bruto

Al computarse el ingreso neto se admitirán como deducciones:

….

Donativos para fines caritativos y otras aportaciones.- En el caso de un individuo, el monto de las aportaciones o donativos pagados durante el año contributivo a, o para uso de las organizaciones enumeradas a continuación, que exceda de tres (3) por ciento del ingreso bruto ajustado o el treinta y tres (33) por ciento del monto de las aportaciones o donativos pagados durante el año contributivo a, o para uso de las organizaciones enumeradas a continuación, lo que sea mayor:

(i) Los Estados Unidos, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, cualquier estado, territorio, o cualquier subdivisión política de los mismos, o el Distrito de Columbia, o cualquier posesión de los Estados Unidos, cuando las aportaciones o donativos sean usados para fines exclusivamente públicos; para propósitos de la seguridad pública de los municipios en lo concerniente al funcionamiento de  la Policía Municipal.

…”

Artículo 30.-Para derogar los incisos (b), (t), (u), (v), (w), (x), (y), (z), (aa), (bb), (cc), y redesignar los subsiguientes incisos  del Artículo 2 de la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada.

Artículo 31.-Para enmendar el Artículo 5 de la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 5. Superintendente – Facultades, atribuciones y deberes.

El Superintendente, como administrador y director de la Fuerza, tendrá las siguientes facultades y deberes:

(a) …

(g) Nombrará todo el personal civil de la Policía conforme a las disposiciones de la Ley Núm. 184 de 3 de agosto de 2004, según enmendada. [Ley Núm. 5 de 14 de octubre de 1975, según enmendada, conocida como "Ley de Personal del Servicio Público de Puerto Rico" y la Ley de Retribución Uniforme, Ley Núm. 89 de 12 de julio de 1979, según enmendada. También nombrará a los policías auxiliares que para todos los efectos de esta Ley no se consideran miembros de la Fuerza ni empleados civiles. Estos actuarán como ciudadanos que, a requerimiento del Superintendente o delegado debidamente autorizado, voluntariamente presten sus servicios a la Policía en la lucha contra el crimen. Estarán cubiertos por la Ley Núm. 45 de 18 de abril de 1935, según enmendada, conocida como "Ley de Compensaciones por Accidentes del Trabajo". Además, estarán incluidos en el concepto de "funcionarios estatales" mientras se encuentren en el desempeño de sus deberes como tales y gozarán de la absoluta protección y beneficios que por ley se proveen.]

(h) …

[(o) Negociará un acuerdo con los municipios con  los municipios con el propósito de asignar agentes del Cuerpo de la Policía Municipal para que, en coordinación con la Policía de Puerto Rico, presten vigilancia en los planteles escolares. El costo por el reclutamiento de este personal municipal será subsidiado por el Estado.”]

[p](o) …

[q](p) …

(q) Se faculta al Superintendente a coordinar y establecer en conjunto con los Municipios o Consorcios, la creación de la Policía Municipal, establecer los requisitos y de reclutamiento, de conducta; de uniforme y del uso de armas de fuego, además de fiscalizar la ejecutoria de los mismos y distribuirles la asignación de fondos provenientes del presupuesto de la Policía.

(r) Se faculta al Superintendente a emitir la certificación correspondiente a los miembros del Cuerpo de la Policía Municipal, que cumplan con los requisitos establecidos en esta Ley.

(s)  El Superintendente tendrá la facultad de ratificar cualquier reglamento del Municipio o del Consorcio, sobre los asuntos establecidos por esta Ley.

(t)   Dispondrá por reglamento, con la asesoría de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, los procesos de distribución económica del presupuesto asignado a la Policía de Puerto Rico, a los nuevos Cuerpos de la Policía Municipal, que se creen, al amparo de esta Ley.”

Artículo 32.-Para derogar el inciso (c) y redesignar los subsiguientes incisos del Artículo 9; derogar el inciso (h) del Artículo 11; derogar  los apartados (1) y (2) y redesignar los subsiguientes del inciso (a) del Artículo 12; derogar el inciso (b) y redesignar los subsiguientes del Artículo 13; y para derogar los Artículos 32, 33, 34, 35, 36, 38, 39, 40 y 41 de la Ley Núm. 53 de 10 de junio de 1996, según enmendada.

Artículo 33.-Se enmienda el inciso (a) del Artículo 1.02 de la Ley Núm. 404 de 11 de septiembre de 2000, según enmendada, conocida como la “Ley de Armas de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

“Artículo 1.02.-Definiciones:

Para efectos de esta Ley, los siguientes términos tendrán el significado que a continuación se expresa: 

(a) Agente del orden público Significa cualquier miembro u oficial del Gobierno de Puerto Rico o de los Estados Unidos de América, así como cualquier subdivisión política de Puerto Rico o de Estados Unidos, entre cuyos deberes se encuentra el efectuar arrestos, incluyendo pero sin limitarse a los miembros del Cuerpo de Vigilantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, Policía de Puerto Rico, [Policías Auxiliares], Policía Municipal, los agentes investigadores del Negociado de Investigaciones Especiales del Departamento de Justicia, los oficiales de custodia de la Administración de Corrección, los oficiales de custodia de la Oficina de Servicios con Antelación al Juicio, Guardia Nacional mientras se encuentren en funciones o ejercicios oficiales, los oficiales de custodia de la Administración de Instituciones Juveniles, el cuerpo de seguridad interna de la Autoridad de los Puertos, el Director de la División para el Control de Drogas y Narcóticos y los Inspectores de Sustancias Controladas de la Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción, los agentes investigadores de la Secretaría Auxiliar de Investigaciones del Sistema Correccional del Departamento de Corrección y Rehabilitación, y los Inspectores de la Comisión de Servicio Público, así como los alguaciles del Tribunal General de Justicia de Puerto Rico y de los Tribunales Federales con jurisdicción en todo Puerto Rico, y los inspectores de rentas internas del Departamento de Hacienda.”

Artículo 34.-Prohibición para organizar otros Cuerpos de Policías

Ningún municipio, departamento, agencia o instrumentalidad podrá organizar, ni comisionar cuerpo alguno de Policía, excepto en los casos autorizados por la Ley de Municipios Autónomos, Ley Núm. 81 del 30 de agosto de 1991, según enmendada  y esta Ley.

Artículo  35.-Se enmienda el inciso (p) del Artículo 2.001 de la Ley Núm. 81 de 30 de agosto de 1991, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 2.001

(a) …

(p) Crear organismos intermunicipales que permitan a dos (2) o más municipios identificar problemas comunes, planificar y desarrollar actividades o servicios conjuntamente, en beneficio de los habitantes. Así también, dichos organismos pueden ser utilizados para la creación y desarrollo de la Policía Municipal, al amparo de la “Nueva Ley de la Policía Municipal. La organización de éstos se realizará mediante convenio intermunicipal suscrito por los alcaldes, con la aprobación de por lo menos dos terceras (2/3) partes de las legislaturas concernidas. Una vez aprobado el convenio intermunicipal, se constituye lo que se conocerá como consorcio, el cual tendrá existencia y personalidad jurídica propia, separada del municipio, a tenor con lo dispuesto para las sociedades en el Código Civil de Puerto Rico de 1930. Dichas disposiciones aplicarán en todo aquello que no sea contrario a las disposiciones de este subtítulo u otras leyes locales y federales que le rigen. Las operaciones de los consorcios intermunicipales estarán sujetos a la auditoría de la Oficina del Contralor de Puerto Rico.  Además, toda persona que fuere empleado o funcionario de una agencia gubernamental y que fuera socio de la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado de Puerto Rico por un período no menor de un año al momento de ser trasladado, reubicado o contratado por un consorcio intermunicipal, podrá continuar su [matrícula] con la asociación. De no optar por continuar su [matrícula], deberá notificar por escrito dicha intención al Director Ejecutivo de la asociación dentro de un período de sesenta (60) días a partir de la fecha del cambio. En el caso que el empleado opte por continuar su [matrícula], el Director Ejecutivo de la Asociación tomará las medidas necesarias para implantar los propósitos de esta sección, a saber, coordinar con los respectivos consorcios para la implantación de esta sección.

…”

Artículo 36.-Se enmienda el inciso (d) del Artículo 2.004 de la Ley Núm. 81 de 30 de agosto de 1991, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 2.004.-Facultades Municipales en General

Corresponde a cada  municipio ordenar, reglamentar y resolver cuanto sea necesario o conveniente para atender las necesidades locales y para su mayor prosperidad y desarrollo. Los municipios estarán investidos de las facultades necesarias y convenientes para llevar a cabo las siguientes funciones y actividades:

a) …

d) Organizar y sostener un Cuerpo de [Guardias] Policías Municipales de conformidad a la [Ley Núm. 19 de 12 de mayo de 1977, según enmendada,  conocida “Ley de la Guardia Municipal] “ Nueva Ley de la Policía Municipal”, con el propósito de prestar servicios de vigilancia y protección pública.

…”

Artículo 37.-Prevalencia de las Disposiciones de esta Ley

Se establece que cualquier Ordenanza Municipal, Resolución Municipal o Código de Orden Público que establezca alguna disposición en contravención de lo dispuesto en esta Ley, dicha disposición quedará sin efecto, prevaleciendo el resto del lenguaje de la Ordenanza Municipal o del Código de Orden Público que se trate.

Artículo 38.-Funciones Fiscales y Administrativas

a)             Se faculta al Superintendente de la Policía  a transferir a la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales (OCAM), los recursos fiscales consignados en el Presupuesto Funcional de la Policía de Puerto Rico, para el pago de la nómina y de costos relacionados en virtud de esta Ley.

b)             En lo sucesivo, cada Municipio o Consorcio gestionará mediante la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales (OCAM), los recursos necesarios del Fondo General para continuar con el pago de la Policía Municipal. Los fondos necesarios para la continuación de los servicios de la Policía Municipal se asignarán en el Presupuesto General de Gastos del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

c)              Para efectos fiscales, cada Municipio o Consorcio, creará una cuenta especial en el Departamento de Hacienda en la cual depositará los recursos del Fondo General que se le asignen para el funcionamiento de su Policía Municipal, y llevará una contabilidad por separado de cualquier otro fondo municipal. La cuenta especial llevará el nombre de “Fondo Especial de la Policía Municipal”. Dicho Fondo se establecerá por el Departamento de Hacienda a favor de cada Municipio o Consorcio que deberá utilizarlo para cumplir con el objetivo de esta Ley.

d)             El Municipio o el Consorcio tendrá la responsabilidad de integrar las funciones relacionadas con la planificación, control, compras, auditorias, preparación y control del presupuesto destinado a las Policías Municipales y las labores relacionadas con el personal.  La estructura administrativa que para ello se establezca, deberá promover la economía funcional y eficiencia operacional.

e)             El Municipio o el Consorcio administrará y coordinará la utilización más eficiente de las instalaciones en uso actualmente por la Policía de Puerto Rico o en etapas de construcción.

Artículo 39.-Transferencias

a)             Se faculta a la Policía de Puerto Rico a transferir a los municipios o consorcios participantes, la propiedad y el equipo en poder de la Policía de Puerto Rico que sea  necesario en los Municipios, para el funcionamiento de la Policía Municipal.

b)             Se transfiere a cada Municipio o Consorcio la responsabilidad de administrar y custodiar los recursos humanos y fiscales, propiedad y equipo que en virtud de esta Ley le sean asignados para la creación de la Policía Municipal, y su funcionamiento.

c)              Los Municipios o Consorcios recibirán de la Policía de Puerto Rico y a modo de transferencia y sin que se entienda una limitación a otras transferencias, lo siguiente:

  1. La propiedad mueble e inmueble, archivos, documentos, y fondos disponibles relacionados a la Policía Municipal.
  2. Los poderes, deberes, funciones y obligaciones establecidos  en esta Ley.
  3. De transferirse vehículos, se hará el correspondiente trámite a través del Área de Transporte de la Administración de Servicios Generales.

d)             El personal transferido por virtud de esta Ley, conservará todos los derechos, obligaciones, condiciones, y situaciones incluyendo el estatus como empleado y los derechos adquiridos conforme a la Ley Núm. 184 de 10 de agosto de 2004, según enmendada, así como lo relacionado con los sistemas de retiro y ahorros.  Mantendrán su derecho a pertenecer a la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Conservarán la antigüedad que tenían al momento de la aprobación de esta Ley y según aquellas leyes o reglamentos vigentes al momento de la aprobación de esta Ley en la entidad en la que trabajan ( Policía de Puerto Rico), con respecto al empleo o re empleo en el servicio público.

Artículo 40.-Disposiciones Generales

  1. Los agentes del orden público pertenecientes a la Policía de Puerto Rico que aspiren a trabajar en la Policía Municipal que se trate, tendrán prioridad para ser reclutados en dicha Policía Municipal.
  2. ***Todo agente del orden público de la Policía de Puerto Rico que no ingrese a la Policía Municipal, continuará siendo parte de la Policía de Puerto Rico, pero estará sujeto a ser reubicado en el lugar que el Superintendente estime pertinente, por necesidad de servicios.

Artículo 41.-Disposiciones Transitorias

  1. Aquellos Municipios que al momento de la aprobación de esta Ley cuenten con Policía Municipal, a sus respectivos miembros de las policías municipales, se les reconocerá el rango obtenido al aprobarse la misma.
  2. Los Municipios que al momento de esta Ley cuenten con Cuerpos de Policía Municipal, se les concederá ciento ochenta días (180), contados a partir de la aprobación de la misma, para que realicen todos los cambios administrativos y operacionales necesarios para cumplir con las disposiciones de esta Ley.  Disponiéndose, que durante ese período de transición, seguirán funcionando como Policías Municipales.  Cumplido dicho término, deben satisfacer todos los requisitos establecidos en esta Ley, para poder contar con un Cuerpo de la Policía Municipal.
  3. Los miembros de la Policía de Puerto Rico que interesen ingresar en la Policía Municipal, tendrán prioridad sobre cualquier otra persona.  A su vez, se le honrarán los rangos obtenidos en la Policía de Puerto Rico, hasta el rango de Inspector.  En cuanto a los rangos de Comandante, Teniente Coronel y Coronel, los mismos se equipararán al rango de Inspector.

Artículo  42.-Separabilidad

Si cualquier cláusula, párrafo, artículo, o sección de esta Ley fuere declarada inconstitucional por tribunal competente, la sentencia a tal efecto no afectará,  perjudicará,  ni invalidará el resto de la Ley.  El efecto de dicha sentencia quedará limitado a la cláusula, párrafo, artículo, sección o parte de la misma que así hubiere sido declarada inconstitucional.

Artículo  43.-Acciones judiciales y procedimientos administrativos pendientes

Toda acción judicial, o procedimiento administrativo que pueda iniciarse o que esté pendiente al momento de aprobarse esta Ley, se iniciará o continuará tramitando bajo las leyes en vigor y no será afectado bajo las disposiciones de esta ley.

Artículo 44.-Vigencia.

Esta Ley entrará en vigor ciento ochenta (180) días después de su aprobación.

Paro General 1510 Explosión de Justicia

In Gobernador de Puerto Rico, Opinión, Paro General 1510, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal, Secretario Gobernación Sr. Rodríguez Ema, Superintendente de la Policía on octubre 12, 2009 at 10:49 am

091011huelgaporEl próximo 15 de octubre seremos testigos de un evento multitudinario históricos posiblemente sin precedente.  Hombre y mujeres trabajadores del servicio público que durante semanas han experimentado vientos de huracán provocando devastación, incertidumbre, angustia y la posibilidad de perder sus hogares u otras propiedades por motivo de la ola de despido del plan de cesantía impuesto por el desgobierno de Sr. Luis Fortuño, ratificado por cámara y senado de Puerto Rico.

Los despidos de 16,970 empleados del servicio público multiplica la oleada de destrucción, inestabilidad emocional y paz mental por el efecto en cadena que tiende a  ejerce sobre todos los miembros de la familia desencadenando frustración y violencia fuera del cerco familiar como dentro de este por todos los factores que inciden que afectan la salud mental de los involucrados en el foco.

Este servidor manifiesta su respaldo total sin reserva a la lucha de estos hombres, mujeres servidores públicos, sus familias y amigos u ex-compañeros de trabajo. Me uno a ese grito de justicia que este pueblo levanta en repudio a este despreciable plan y a los que lo respaldan. Lamento no poder estar presente en la actividad, pero les deseo éxito en esta, que por la justicia y la paz  se revierta este inaudito plan.

Los organizadores deben tener un plan de logística y seguridad que garantice una protesta enmarcada en el efecto positivo del fin último e identifique a tiempo cualquier individuo o grupo que sea enviado por sus detractores a romper con el propósito determinado creando una estampida de violencia que termine con las calles machadas de sangre.

A los policías les pido mesura discreción son nuestros hermanos, hermanas, madre y padre los que allí estarán representados. Les pido sensibilidad ante el dolor y atropello de los fuertes contra los menos fuertes contra un pueblo que solo quiere seguir caminando viviendo trabajando por un Puerto Rico mejor.

091006rodemSecretario de la gobernación Sr. Rodríguez Ema sus comentarios son incendiarios, provocadores, amenazantes y de confrontación. Usted cree que este pueblo se intimida con sus prepotencias. No subestime la voluntad de un pueblo que se encuentra de espalda contra la pared. Sr. Rodríguez Ema sea prudente construya puentes de comunicación efectiva no mine estos con comentarios explosivos que en nada ayudan en la búsqueda de soluciones.

Este pueblo lo menos que espera es ser atendido no una apariencia de ello, sino un acto sincero de atención. Deben inclinarse a escuchar a este pueblo que los eligió para el bien gobernar que creyeron en sus promesas.  Hoy les dan la espalda los amenazan con fabricar casos no aplicables bajo las leyes federales.

Tengamos cuidado no despertemos a un gigante dormido que hasta hoy ha sido tolerante y paciente. Que en Puerto Rico no se viva una explosión estilo hirochima, provocada por el ataque a Pearl Harbor  para demostrar  fuerza con el fin de amedrentar y lo que provoquemos con esas acciones se mayor a los juicios apocalípticos.

Felicito a todo el frente unido de trabajadores a los sindicatos uniones obreras que respaldan a este pueblo suerte, que todo les salga bien y logren sus metas u objetivos que todo el evento se pueda desarrollar sin incidentes lamentables.

es tu culpa? no! la tuya, de la Policía?

In Análisis, Legislación, Noticias, ola Criminal, Opinión, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal on febrero 9, 2009 at 2:58 pm

images4La ola crimina que arropa el país se desenfrena sin control por todo los rincones, caminos, veredas, parques recreativos, escuelas y viviendas. No se ve una solución inmediata al espectro que camina entre nosotros con mirada desoladora y tenebrosa que nos ha encerado tras las rejas en nuestros hogares tratando de evitarle el acceso al interior de la residencia, pero nuestro instinto de supervivencia nos mueve a observar por la ventana media abierta, para que no se de cuenta que lo vemos provocando daños y destruyendo sin que nadie lo detenga, mientras temblamos aterrorizados rogando que no nos vea. 

Dormimos con un ojo abierto y otro casi cerrado, pero nadie se levanta valiente y señala a el abusador, al destructor de la paz y tranquilidad, nadie se atreve… porque? por que los que lo han hecho han pagado posiblemente con sus vidas o la de sus seres queridos, el abusador utiliza sus métodos que ve que le funcionan, contra el jefe de familia responsable, contra la madre trabajadora, contra los niños indefensos y contra la comunidad en general.  

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Un tiroteo! corran! corran! se escuchan disparos resonar potentes de esos que viene a ajustar cuentas o de los que vienen a llevarse lo ajeno o de los que vienen a implantar bandera., muchos ven a los sicarios otros los reconocen. Cuando la desolación se tranquiliza, todos se acercan a la escena a ver de cerca a la víctima e identificar, quien es? mira.. es fulano…. quien lo mat….. fue zutano… callateee 

Cuando las autoridades comienzan a investigar e indagar sobre los detalles a todos los que escucharon y vieron el desarrollo de los eventos, absolutamente  los que vieron dicen;  yo escuche los disparos pero no vi nada, tampoco yo vi…  no yo no se nada,  a mi no me pregunten acabo de llegar… si pepe.

En esto nos hemos convertido en encubridores de lo nefasto que nos hace cómplices de los arrebatadores de la paz ., muchos sabemos que son nuestros propios hijos, hermanos, primos, un familiar o nuestro vecino y callamos… hasta cuando!, esta que se meten con uno de los nuestros.policias-13

Si las autoridades se llegan a topar con estos individuos abusadores luego de una persecución a grandes velocidades y logran arrestarlos entrando al lugar donde estos viven o se criaron, ves un mar de personas venir gritando., abusadores hijos de la grannn… se  caldean los ánimos. Llegan los reporteros de noticias de los diferentes medios del país. que fue lo que paso? estos policías abusadores, llegan repartiendo palo a todo el mundo y mientras mas se tardan preguntando aparecen testigos, testigos y mas testigos y comienzan las investigaciones administrativas.

Somos en la gran mayoría unos hipócritas o no entendemos en la oscuridad que nos metemos… no existe reorganización de la policía que resuelva los problemas relacionados al crimen y sus manifestaciones si no podemos entender que todos tenemos que involucrarnos en esta lucha. Nuestra sociedad tiene que ser responsable  de su seguridad, la policía no tiene en un escritorio a tata diciendo donde se llevara a cabo un crimen, no existe satelite ni tecnología avanzada que pueda detectar estos problemas, tampoco existe estadísticas exactas donde puedas establecer un metudus operandin que siempre puedas tener un pie al frente del criminal.

No piensen que estoy de acuerdo con la brutalidad policiaca, claro que no! El principal problema de nuestro pueblo es que hemos bajado nuestra guardia, asustados de nosotros mismos y de nuestros hijos que le damos lo que no tenemos para complacerlos sin enseñarles el valor de las cosas. No podemos seguir tratando de sobrevivir , tenemos que comenzar a vivir recuperando todo lo nuestro como sociedad.

                                                                                                              ES RESPONSABILIDAD DE TODOS !

Felicidades a la Policía de Puerto Rico

In Noticias, Policía de Puerto Rico, Semana de la Policía on febrero 7, 2009 at 2:38 pm

incinia-policia-estatalPor este medio quiero felicitar a todos los miembros de la Policía de Puerto Rico en su semana a efectuarse del 16 al 20 de febrero del corriente año. Espero puedan pasar una semana agradable de disfrute y distracción mental donde puedan recuperar las fuerzas o ánimos perdidos revitalizando su alma renovando su espíritu de entrega y dedicación al trabajo. 

Se que enfrentan situaciones difíciles para lograr el beneficio del seguro social, el pago de horas extras en tiempo justo, trabajar cerca de sus hogares, poder compartir con sus familias., armonizar los conflictos por suspensión de vacaciones y días libres entre otros…

Bueno eso es harina de otro costal!s520318509_524120_139

Felicidades en su semana!                 Les desean todos los miembros de la POLICIA MUNICIPAL DE CAROLINA                                   Dios los bendiga y los guarde de cualquier riesgo inesperado.

A todas las Unidades: 

  • Fura
  • Motociclistas
  • Transito
  • Vehículos Hurtados 
  • Violencia Domestica policias-72
  • C.I.C
  • Precintos  
  • Liga Atlética 
  • Relaciones con la Comunidad
  • Marítima
  • Montada

Los Retos que enfrentara el interino

In Análisis, Comisionado, Director Operaciones de Campo, Historia, Opinión, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal, Retos Administrativos on enero 30, 2009 at 4:27 pm

image19Ya es un hecho el Capt. Juan Ortiz Crespo es oficialmente el comisionado interino de la Policía Municipal de Carolina, según pude constatar cuando pregunte el nombre a control cuando lo llame por radio y no contesto, “Ortiz crespo” dijo el despachador (28/01/09). El Capt. Ortiz en su nueva encomienda enfrenta un escenario lleno de retos y dificultades operacionales.

alegadamente el pasado comisionado no pudo afianzar su liderato, empece a sus conocimientos como coronel de la policía estatal, en medio de los oficiales de la policía municipal de Carolina, al ofrecer expectativas viables de participación mediante la presentación de un porfolio con información mas extensa que la de un resume, este mecanismo era el requisito de evaluación a considerar, de ahí se   seleccionaría a los mas cualificados. Solo podían participar los oficiales de rango que cualificaban por años de servicio, en una competencia para las vacantes de TENIENTE por la partida inesperada del Tnte: Millan. 

Alegadamente los oficiales de rango que cualificaban para la competencia se llenaron de expectativas al ver que serian evaluados en igual de condiciones a todos los candidatos, pero no fue así, desconozco las razones que interrumpen el proceso establecido por el jefe de aquel entonces y este deocraticamente elige a sus favoritos. Al no cumplir con el proceso de evaluación original y este promover a sus candidatos obviando lo anterior le causa una resistencia casi inmediata de los oficiales de rango y se alborota el gallinero, aun hoy existen ronchas insalvables por esta descabellada acción.  Para esa ocasión se promovieron al Tnte. Moyeno a Capitán (para la posición de Capitán no se solicito el  porfolio, este fue promovido por su experiencia y conocimiento., previniendo el posible retorno del que se marcho inesperadamente) y  de los nombre que sonaron para la posición de Teniente fueron; el Sgto. Fargas y  el Sgto. Trinidad, había otro, pero no recuerdo quien, el promovido fue el Sgto. Trinidad a Teniente.

Los Retos Administrativos

  1. Sintetizando lo anterior el interino tiene que lograr romper con estas situaciones estresantes entre los oficiales de rango e ir en busca de la unidad y armonía entre estos para poder establecer una administración exitosa en igualdad de propósitos y  alcanzar las metas propuestas.
  2. Tiene que transmitir bien su visión y misión al director de operaciones de campo para que este al amparado de los detalles y especificaciones siga al pie de la letra lo establecido en sus estrategias de trabajo como comisionado. Si usted logra que esta oficina trabaje bajo sus especificaciones y establece controles adecuados para ello seguramente triunfara. No puede haber una creencia en el personal, oficiales de rango y en los policías, que hay dos poderes, porque erosionan la confianza del colectivo en cuanto a quien es el jefe. ( recuerde su visión y misión debe ser desarrollada basada en las especificaciones del Comandante en jefe)
  3. Lograr que Comandantes de áreas puedan establecer los planes de trabajo establecidos para las diferentes zonas con la especificaciones necesarias dirigidos a las necesidades particulares de las áreas de trabajo.
  4. Lograr que los Comandantes de áreas sigan las instrucciones al pie de la letra para alcanzar la continuidad 
  5. Sanear la policía municipal con una imagen real de igualdad y equidad para todos los policías 
  6. Garantizar los derechos y privilegios de los policías adquiridos por leyes y reglamentos
  7. Lograr una logística adecuada en el trabajo que realiza la unidad de motoras y los patrulleros 
  8. Sanear la policía municipal de cualquier vestigio militarista que traten de introducir o perpetuar   
  9. Planificar de ante mano las actividades especiales para lograr la logística adecuada
  10. Lograr establecer una academia en educación continua y adiestramientos para todos los oficiales de rango y policías en general ( ya que la practica anterior rosa bien cerca en el discrimen o prejuicios a la hora de seleccionar a los policía y enviarlos a un adiestramiento)

 

Algunas suenan a recomendaciones, no, no lo son!, son los retos a los que se enfrenta el actual Comisionado de la Policía Municipal de Carolina el Capt. Juan Ortiz Crespo, espero tenga las habilidades para armonizar todos estos retos administrativos y muchos otros que no menciono.  Le deseo de todo corazón mucha suerte, no le digo que se cuide porque usted los conoce. Adelante

La Policía y su Identidad

In Análisis, Autonomía, Carta de Derecho, Identidad, Opinión, Partidos Políticos, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal, Superintendente de la Policía on enero 29, 2009 at 2:26 pm

Quiero presentar uno de los temas que mas me han apasionado, le he dedicado horas de profunda reflección en un estudio minucioso de los detalles, características y manifestaciones de todos los componentes convergentes que forman un todo y este todo da como resultado un denominador común que incide según mi punto de vista a la malformación de la Policía de Puerto Rico y se trasmite como un virus pernicioso dentro del concepto original,(de malformación) al pasarlo a todos los cuerpos de las Policías Municipales de Puerto Rico.    

Los cuerpo de orden público, Policía de Puerto Rico y los Policías Municipales ha cargado sobre sus hombros una camisa de fuerza impuesta por los gobiernos de turno donde estos le tan la forma a la policía que a ellos mejor les parece para alcanzar sus metas y ambición político partidistas.

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Han mal formado el concepto de la Policía y lo desmantelan según la visión particular de los colores de poder.  Los partidos políticos han creado una identidad de la policía que no les pertenece y los amaran a una postura irreconciliable  con su realidad de su rol.

Los cuerpo policiales deben ser administrados y dirigidos por si mismos. Los gobiernos deben perder la facultad de escoger a los Superintendente y  ser delegada en elección a los policías o al pueblo.

La identidad de la policía debe desarrollarse en las bases de la carta de derecho de Puerto Rico, en las fuertes columnas de las leyes estatales, municipales y federales, a fin de convertirse en el verdadero ADN e identidad que debe correr por el torrente sanguíneo de todos los miembros de cuerpo de la policía.

Una individuo sin identidad propia carece de personalidad, la policía si identidad propia carece de proyección, de funcionalidad adecuada, de objetivos bien definidos, de metas a corto y largo plazo y carece de dirección como ente.

Un policía como miembro, sin identidad real de los que es un policía incide en muchos problemas de la personalidad de rol que representa y puede errar por la malformación generalizada de ente. Como es posible que entre nosotros han habido algunos que llegan siendo delincuentes desde antes de su reclutamiento y trabajan por años, estos individuos posiblemente ven  ante la falta identidad propia de la policía como ente y como miembro piensa que puede infiltrar su identidad disfrazada e incorporarla a la de un policía.

La policía como ente debe tener autonomía propia y fiscal para que sea esta la que desarrolle planes y proyectos, que sea esta la que transmita su identidad y o personalidad a sus miembros. Quiero que la policía se levante fuerte que rompa las cadenas impuestas por los partidos políticos dominantes.

Levantemos nuestras voces al unísono como un coro de ángeles que deleitan al creador y caminemos juntos para lograr la liberación de la policía de estos partidos políticos, este es el año de conseguir la autonomía, de que respeten nuestro derecho de disfrutar nuestras vacaciones, días libres, un seguro de primera para nuestras familias por si…,  días de enfermedad entre otras cosas y que nos den el privilegio de retiro a los 25 años del servicio público.

Queremos trabajar por Puerto Rico servir con dignidad hacer todo lo que hace un policía.

Acoso Laboral

In Acoso Laboral, Legislación, mobbing, Noticias, Opinión, Policía de Puerto Rico, Policía Municipal on enero 26, 2009 at 4:19 am

mirada-nazi2El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente como a través del termino inglés mobbing ( ‘acosar’, ‘hostigar’, ‘acorralar en grupo’), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.

Estas personas o grupos de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo de sus compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional bossing), de forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso años.  Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.  images-12

El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir , derivada del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal.

Estrategias y modalidades de mobbing 

  • Gritar, avasallar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas.
  • Asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposible de cumplir, y tareas que son manifiestamente inalcanzable en ese tiempo.
  • Sobrecargar selectivamente a las víctimas con mucho trabajo. 
  • Amenazar  de manera continuada a la víctima o coaccionarla.
  • Quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias, sin interés o incluso ningún trabajo que realizar («hasta que se aburra y se vaya»).
  • Modificar sin decir nada al trabajador las atribuciones o responsabilidades de su puesto de trabajo.
  • Tratarle de una manera diferente o discriminatoria, usar medidas exclusivas contra él, con vistas a estigmatizarlo ante otros compañeros o jefes (excluirle, discriminarle, tratar su caso de forma diferente).
  • Ignorarle (hacerle el vacío) o excluirle, hablando sólo a una tercera persona presente, simulando su no existencia («ninguneándolo») o su no presencia física en la oficina, o en las reuniones a las que asiste («como si fuese invisible»).
  • Retener información crucial para su trabajo o manipularla para inducirle a error en su desempeño laboral, y acusarle después de negligencia o faltas profesionales.
  • Difamar a la víctima, extendiendo por la empresa u organización rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad.
  • Infravalorar o no valorar en absoluto el esfuerzo realizado por la víctima, negándose a evaluar periódicamente su trabajo.
  • Bloquear el desarrollo o la carrera profesional, limitando retrasando o entorpeciendo el acceso a promociones, cursos o seminarios de capacitación.
  • Ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente a otras personas o a elementos ajenos a él, como la casualidad, la suerte, la situación del mercado, etc.
  • Criticar continuamente su trabajo, sus ideas, sus propuestas, sus soluciones, etc.
  • Monitorizar o controlar malintencionadamente su trabajo con vistas a atacarle o a encontrarle faltas o formas de acusarle de algo.
  • Castigar duramente o impedir cualquier toma de decisión o iniciativa personal en el marco de sus responsabilidades y atribuciones.
  • Bloquear administrativamente a la persona, no dándole traslado, extraviando, retrasando, alterando o manipulando documentos o resoluciones que le afectan.
  • Ridiculizar su trabajo, sus ideas o los resultados obtenidos ante los demás trabajadores, caricaturizándolo o parodiándolo.
  • Invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo, su teléfono, revisando sus documentos, armarios, cajones, etc.
  • Robar, destruir o sustraer elementos clave para su trabajo.
  • Atacar sus convicciones personales, ideología o religión.
  • Animar a otros compañeros a participar en cualquiera de las acciones anteriores mediante la persuasión, la coacción o el abuso de autoridad.1

Perfil habitual de la víctimapolicia3

  •  Personas que tienen mayor probabilidad de ser envidiadas por sus características personales, sociales o familiares (por                        su éxito social, su buena fama, inteligencia, apariencia física).
  • El mobbing suele afectar a trabajadores perfectamente válidos y capaces, bien valorados y creativos. Muy frecuentemente se trata de adultos superdotados, de forma que suelen ser, paradójicamente, los mejores de la organización.
  • En otros casos se debe a haberse resistido la víctima a participar, colaborar o a “mirar a otro lado” mientras se producían “enjuagues”, es decir, por aquello que conocen o han presenciado.
  • Otro perfil es el de aquellos que presentan un exceso de ingenuidad y buena fe y que no saben hacer frente desde el principio a aquellos que pretenden manipularlos o perjudicarlos.
  • También se elige a la víctima debido a su juventud, orientación sexualideología política, religión, procedencia geográfica, etc.
  • Es muy frecuente que se seleccione a las víctimas entre personas que presenten un factor de mayor vulnerabilidad personal, familiar o social (inmigrantesminusválidosenfermos, víctimas de violencia doméstica, mujeres u hombres atractivos…). En estos casos la posibilidad de hacer frente a los acosadores disminuye, viéndose facilitada la impunidad de éstos.
  • Las víctimas, pues, suelen ser personas con elevada ética, honradez y rectitud, así como con un alto sentido de la justicia. Personas con alguna característica que los distingue, como las ya apuntadas (jóvenes, mujeres, minorías…). Personas altamente capacitadas. Personas populares, líderes natos. Personas con una elevada capacidad empática, sensibilidad o comprensión del sufrimiento ajeno. Personas con situaciones personales o familiares altamente satisfactorias. Personas en situaciones de alta vulnerabilidad, etc.5                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Perfil del acosador    

El fin último del acosador es el asesinato psicológico de la víctima, y el motivo principal encubrir la propia mediocridad, todo ello debido al miedo y la inseguridad que experimentan los acosadores hacia sus propias carreras profesionales. De este modo se puede desviar la atención o desvirtuar las situaciones de riesgo para ellos, haciendo de las víctimas verdaderos chivos expiatorios de las organizaciones. La mera presencia de la víctima en el lugar de trabajo desencadena, debido a sus características diferenciales, una serie de reacciones inconscientes, causadas por los problemas psicológicos previos que presentan los hostigadores. En otras ocasiones, el temor procede de la amenaza que supone para éstos el conocimiento por parte de la víctima de situaciones irregulares, ilegales o de fraudes.

Los agentes tóxicos del acoso son a menudo los superiores o jefes, pero también hay muchos acosadores entre los propios compañeros de la víctima (en un 4% de casos el mobbing es de tipo ascendente, es decir, del subordinado al superior).

Es frecuente la actuación de los acosadores en grupos o bandas de acoso, y los actos de hostigamiento suelen ser, como se ha visto, gritos, insultos, reprensiones constantes, humillaciones, falsas acusaciones, obstaculizaciones, bromitas, motes… Todo lo cual puede desembocar en el auténtico linchamiento psicológico de la víctima, que si es practicado entre todos los trabajadores es muy difícil de probar, por lo que el asesinato psicológico habrá resultado perfecto.6       

Consecuencias psicológicas y laborales 

  • Lento deterioro de la confianza en sí misma y en sus capacidades profesionales por parte de la víctima.
  • Proceso de desvaloración personal.
  • Desarrollo de la culpabilidad en la víctima (la propia familia suele cuestionarla sobre su comportamiento).
  • Creencia de haber cometido verdaderamente errores, fallos o incumplimientos.
  • Somatización del conflicto: enfermedades físicas.
  • Insomnioansiedadestrés, irritabilidad, hipervigilancia, fatiga, cambios de personalidad, problemas de relación con la pareja, depresión.
  • Inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso familiares.
  • Bajas laborales que el acosador suele aprovechar contra el trabajador.2

Otras consecuencias:

  • Agresividad con la familia.
  • Aumento de la conflictividad con la familia.
  • Aumento de las enfermedades de los hijos y problemas escolares.
  • Retraimiento de la víctima con la familia y amigos.
  • Abandono de los amigos y rechazo por parte del entorno de la víctima, cansados de la “obsesión” con el problema laboral. «No te quejes, que nosotros no estamos mejor: el puteo va con el sueldo».
  • Falta de apoyo de los familiares ante los intentos de la víctima de hacer frente a la situación, legal o psicológicamente.
  • Estigmatización social en los sectores de actividad laboral próximos.3

El desenlace habitual de la situación de acoso laboral suele significar la salida de la víctima de la organización de manera voluntaria o forzosa. Otras consecuencias pueden ser el traslado, o incluso el pase a situación de incapacidad permanente. La recuperación definitiva de la víctima suele durar años y, en casos extremos, no se recupera nunca la capacidad de trabajo.

«En muchos casos, el mobbing persiste incluso después de la salida de la víctima de la empresa, con informes negativos o calumniosos a futuros empleadores, eliminando así la empleabilidad externa de la víctima. Se trata de una especie de re-mobbing».4

Profesiones más afectadas 

Son profesionales más frecuentemente afectados los funcionarios y el personal laboral contratado de las administraciones públicas (central, autonómica o local), los trabajadores de la enseñanza primaria, media o universitaria, los trabajadores de la salud, cuidadores de guarderías y escuelas infantiles, personal de hostelería y turismo, personal de bancos e instituciones financieras, así como los miembros de organizaciones denominadas ideológicas (instituciones y organizaciones caritativas o religiosas, partidos políticos, sindicatos). En general, todo el sector de los servicios resulta afectado en mayor proporción.7

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Primera Legislación de Puerto Rico contra el mobbing

A castigar acoso sicológico en el espacio de trabajo

Ser ignorado, criticado o blanco de chismes en el lugar de trabajo podría conllevar sanciones legales para el ofensor.      

El proyecto del Senado 2901 -presentado por la vicepresidenta del Senado, Velda González y aprobado por ambos cuerpos legislativos- establece que “el acoso sicológico y moral contamina el entorno laboral y puede tener consecuencias devastadoras en la salud, la confianza, la moral y el rendimiento de las personas que lo padecen”. 

La medida utilizó como base un estudio realizado por los doctores Wanda Soto, del Departamento de Educación; Miguel Martínez, de la Universidad Carlos Albizu, y Mario Rodríguez, de la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico. 

Para el “Estudio del efecto del ‘mobbing’ (maltrato sicológico) en la salud mental del empleado en su escenario de trabajo” se entrevistó a 212 directores escolares del sistema público, a 346 empleados de los sectores público y privado y a 308 empleados del Departamento de Salud. Según la investigación, el 10% de los trabajadores declaró haber sido hostigado en sus trabajos. Las mujeres sufren acoso laboral casi tres veces más que los hombres. 

¿Qué es el acoso moral o sicológico? La palabra “mobbing” significa, según Soto, “un acosador que consigue aliados y hace una red contra una persona”. En el estudio, esta conducta se constituye mediante la crítica, la burla, la ridiculización, los chismes, asignar tareas nuevas constantemente, ignorar al empleado, interrumpirlo y no permitirle que se comunique, entre otros. 

“El estudio surge porque hay una necesidad imperiosa de fortalecer las áreas de mayores querellas de los directores, que es de maltrato y violencia que se ha generado en los últimos cuatro años contra el director escolar”, explicó a PRIMERA HORA la doctora Soto, quien se ha encargado de las tres fases de la investigación que tratan el sistema educativo: directores escolares, maestros y estudiantes (en proceso). La Asociación de Maestros colaboró con la investigación. 

El tipo de acoso más alto entre los directores escolares entrevistados es que se le asignan tareas nuevas constantemente (76 por ciento) y después que su trabajo es criticado a través de ataques verbales (72 por ciento). El 50 por ciento manifestó que se le interrumpía cuando hablaba. 

Entre los efectos físicos, el 50 por ciento de los encuestados indicó que sufría de sueño interrumpido, el 47.3 por ciento de tristeza y el 35.4% de hipertensión provocado por el acoso sicológico. 

En el renglón de las reacciones de los directores escolares, el 60 por ciento dijo que el acoso impacta negativamente su productividad, el 54 por ciento siente ansiedad por las mañanas, el 42 por ciento señaló que la gerencia lo ignoró y el 36 por ciento expresó que ha pensado renunciar. 

“Estos efectos de manera permanente te pueden llevar a la muerte. En Europa existen estadísticas que demuestran eso, pero aquí todavía no. Hay una correlación entre los actos violentos físicos en Puerto Rico cada 60 minutos y el acto violento verbal y sicólogico”, explicó Soto, quien trabaja en un proyecto del Departamento de Educación para crear centros de apoyo para los directores escolares. 

En Europa el “mobbing” ha sido ampliamente investigado en España, Francia y Alemania, precisó. 

En Puerto Rico se utilizó la Ley 17 de Hostigamiento Sexual como modelo para la legislación que sancionará el acoso sicológico con indemnizaciones. 

“La Ley 17 presenta un modelo perfecto para esta legislación porque se trata de una cuestión de poder. Es una conducta de poder y dominio aunque sea entre iguales”, dijo Soto. 

En el estudio, el 26 por ciento de los directores escolares, el 66 por ciento de los empleados públicos y privados y el 54,4 por ciento de los empleados de Salud indicaron que el acosador era un supervisor o jefe. 

“La idea de esta legislación es enfatizar la prevención… Surgió por la misma razón que se legisló la Ley 54 y la Ley 17 para hacer patente, en este caso, que el acoso sicológico y moral no está permitido”, explicó María del Carmen Calderón, sicóloga clínica y asesora de la senadora González. 

La pieza abarca a los empleados de los sectores público y privado laboral y educativo. 

“La carga de la prueba caerá principalmente sobre la persona acosada de cometer el acoso sicológico y moral o su patrono cuando la víctima establezca indicios serios y consistentes de que ha sido víctima de acoso”, indica la medida que estipula que los jueces con competencia en asuntos laborales verán las demandas por acoso sicológico en el trabajo y los jueces civiles las de instituciones educativas. 

Además de la indemnización, si corresponde, el patrono “en forma solidaria” deberá proveerle “una suma equivalente de tres a 15 veces la remuneración normal y habitual percibida” por el perjudicado. 

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