La ola crimina que arropa el país se desenfrena sin control por todo los rincones, caminos, veredas, parques recreativos, escuelas y viviendas. No se ve una solución inmediata al espectro que camina entre nosotros con mirada desoladora y tenebrosa que nos ha encerado tras las rejas en nuestros hogares tratando de evitarle el acceso al interior de la residencia, pero nuestro instinto de supervivencia nos mueve a observar por la ventana media abierta, para que no se de cuenta que lo vemos provocando daños y destruyendo sin que nadie lo detenga, mientras temblamos aterrorizados rogando que no nos vea.
Dormimos con un ojo abierto y otro casi cerrado, pero nadie se levanta valiente y señala a el abusador, al destructor de la paz y tranquilidad, nadie se atreve… porque? por que los que lo han hecho han pagado posiblemente con sus vidas o la de sus seres queridos, el abusador utiliza sus métodos que ve que le funcionan, contra el jefe de familia responsable, contra la madre trabajadora, contra los niños indefensos y contra la comunidad en general.

Un tiroteo! corran! corran! se escuchan disparos resonar potentes de esos que viene a ajustar cuentas o de los que vienen a llevarse lo ajeno o de los que vienen a implantar bandera., muchos ven a los sicarios otros los reconocen. Cuando la desolación se tranquiliza, todos se acercan a la escena a ver de cerca a la víctima e identificar, quien es? mira.. es fulano…. quien lo mat….. fue zutano… callateee
Cuando las autoridades comienzan a investigar e indagar sobre los detalles a todos los que escucharon y vieron el desarrollo de los eventos, absolutamente los que vieron dicen; yo escuche los disparos pero no vi nada, tampoco yo vi… no yo no se nada, a mi no me pregunten acabo de llegar… si pepe.
En esto nos hemos convertido en encubridores de lo nefasto que nos hace cómplices de los arrebatadores de la paz ., muchos sabemos que son nuestros propios hijos, hermanos, primos, un familiar o nuestro vecino y callamos… hasta cuando!, esta que se meten con uno de los nuestros.
Si las autoridades se llegan a topar con estos individuos abusadores luego de una persecución a grandes velocidades y logran arrestarlos entrando al lugar donde estos viven o se criaron, ves un mar de personas venir gritando., abusadores hijos de la grannn… se caldean los ánimos. Llegan los reporteros de noticias de los diferentes medios del país. que fue lo que paso? estos policías abusadores, llegan repartiendo palo a todo el mundo y mientras mas se tardan preguntando aparecen testigos, testigos y mas testigos y comienzan las investigaciones administrativas.
Somos en la gran mayoría unos hipócritas o no entendemos en la oscuridad que nos metemos… no existe reorganización de la policía que resuelva los problemas relacionados al crimen y sus manifestaciones si no podemos entender que todos tenemos que involucrarnos en esta lucha. Nuestra sociedad tiene que ser responsable de su seguridad, la policía no tiene en un escritorio a tata diciendo donde se llevara a cabo un crimen, no existe satelite ni tecnología avanzada que pueda detectar estos problemas, tampoco existe estadísticas exactas donde puedas establecer un metudus operandin que siempre puedas tener un pie al frente del criminal.
No piensen que estoy de acuerdo con la brutalidad policiaca, claro que no! El principal problema de nuestro pueblo es que hemos bajado nuestra guardia, asustados de nosotros mismos y de nuestros hijos que le damos lo que no tenemos para complacerlos sin enseñarles el valor de las cosas. No podemos seguir tratando de sobrevivir , tenemos que comenzar a vivir recuperando todo lo nuestro como sociedad.
ES RESPONSABILIDAD DE TODOS !
El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente como a través del termino inglés mobbing ( ‘acosar’, ‘hostigar’, ‘acorralar en grupo’), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.








